Riesgo Financiero en las Operaciones Derivadas

 

Riesgo Financiero en las Operaciones Derivadas



Operaciones financieras derivadas

 

Hablar de productos financieros derivados, a veces, resulta un tema asociado con operaciones sofisticadas que representan, para algunas personas, transacciones realizadas solamente por grandes corporaciones o instituciones del sistema financiero tales como casas de bolsa, bancos o cualquier otro intermediario financiero.

Al igual que otros productos del mercado de dinero (representado por títulos como papel comercial, papel bancario, papel gubernamental, entre otros) y del mercado de capitales (representado por obligaciones, acciones, etc.), cuyas funciones especificas son las de dar financiamiento a las empresas (función primaria) o servir como herramienta de especulación (función secundaria), los productos financieros derivados pretenden cumplir con ciertas funciones tales como la de asegurar precios futuros (ante situaciones o mercados altamente variables) así como la de neutralizar riesgos por variaciones en tipos de cambio y tasas de interés, entre otros. Lo anterior es a costos relativamente menores, en comparación con los costos en los que se incurriría de mantener activos que se pretenden cubrir.


Los productos financieros derivados tienen cabida, pues dentro de sus funciones está la de asegurar precios futuros en mercados altamente variables.

La globalización ha impactado en la versatilidad de las transacciones internacionales; sin embargo, con esta apertura ciertos factores (confluencia de monedas, falta de estabilidad reflejada en el sistema de cambio, las tasas de interés, la oferta y demanda de los bienes en el mercado y la volatilidad en el precio de los mismos y la concurrencia de participantes de diversos países) dan pauta a riesgos que deben ser cubiertos y, de ser el caso, a la posibilidad de especular.

Así, los productos financieros derivados tienen cabida, pues dentro de sus funciones está la de asegurar precios futuros en mercados altamente variables, incluso neutralizar los riesgos por las variaciones en los tipos de cambio y tasas de interés.

Se clasifican en distintas categorías en función de la naturaleza del bien subyacente, del lugar de negociación y contratación, así como de la complejidad de la operación.

De acuerdo con el subyacente:

  • deuda, cuando se refieren a tasas de interés, instrumentos de deuda, bonos y créditos, entre otros
  • capital, relativos al tipo de cambio de una moneda, a acciones y commodities, por mencionar algunos, o
  • mixtos (deuda y capital) De manera genérica los tipos de los derivados son los siguientes:
  • futuros, son contratos celebrados entre las partes en un mercado reconocido, por el cual se obligan mutuamente, una a comprar y otra a vender, un activo subyacente a un precio cierto o determinable, en una fecha futura estipulada en el contrato, sin realizar ninguna transacción en el momento de la contratación
  • forwards contrato por el que una parte (el comprador) se compromete a adquirir en una fecha futura cierta, determinada cantidad de un activo a un precio fijado de antemano, mientras que el vendedor se compromete a entregarlo en la fecha y precio acordados. Suele ser adecuado a las necesidades concretas de cada cliente. El precio se determina vía una negociación entre las partes
  • opciones, convenio donde el comprador, mediante el pago de una prima, adquiere del vendedor el derecho, pero no el deber de comprar (call) o vender (put) un activo subyacente a un precio pactado previamente (costo de ejercicio) en una fecha futura, y el vendedor se obliga a vender o comprar, según corresponda, el activo subyacente al monto convenido. El comprador puede o no ejercer tal derecho, y
  • swapsson contratos financieros celebrados entre dos partes, fuera del mercado, por virtud de los cuales se acuerda el intercambio de flujos con base en una fórmula preestablecida atendiendo a un activo subyacente.

En términos del artículo 16-A del CFF, se consideran operaciones financieras derivadas, para efectos fiscales:

  • las operaciones en donde una de las partes adquiere el derecho o la obligación de comprar o enajenar a futuro mercancías, acciones, títulos, valores, divisas u otros bienes fungibles cotizados en mercados reconocidos, a un precio establecido al celebrarlas, o a recibir o a pagar la diferencia entre dicho precio y el que tengan esos bienes al momento del vencimiento de la operación derivada, o bien el derecho o la obligación a celebrar una de estas transacciones
  • las referidas a un indicador o a una canasta de indicadores, de índices, precios, tasas de interés, tipo de cambio de una moneda, u otro indicador determinado en mercados reconocidos, en las que se liquiden diferencias entre su valor convenido al inicio de la operación y el importe que tengan en fechas determinadas
  • las transacciones en las que se enajenen los derechos u obligaciones asociados a las operaciones antes mencionadas, si cumplen con los demás requisitos legales aplicables.



¿Qué son los riesgos financieros?


El riesgo financiero es la probabilidad de que un evento adverso o alguna fluctuación financiera reporte consecuencias negativas en una empresa. Este riesgo financiero hace referencia a la incertidumbre producida en el rendimiento de una inversión, por ejemplo.

Los riesgos financieros, también conocidos como riesgos de crédito o de insolvencia, hacen, en definitiva, referencia a las incertidumbres en las operaciones financieras derivadas de la volatilidad de los mercados financieros y de crédito, mercados que están en constante cambio.

El riesgo financiero está estrechamente relacionado con el riesgo económico, puesto que los activos que una empresa posee y los productos o servicios que ofrece juegan un gran papel a la hora de determinar su nivel de endeudamiento, como es lógico. Cuanto más ingrese una empresa por la venta de sus productos, más probabilidad de hacer frente a sus deudas y, por ende, disminuir dicho nivel.

Tipos de riesgos financieros

Los mercados financieros reciben continuas amenazas procedentes de las diferentes constantes que lo conforman. Ello provoca que sean muchos los riesgos financieros que debamos tener en cuenta en nuestro día a día.

La medición del riesgo financiero es fundamental para cualquier empresa, sea del sector que sea, ya que dicho riesgo afecta a todas las empresas en mayor o menor medida. Además, serán muchos los tipos de riesgos financieros con los que una empresa puede toparse, debiendo analizarlos de manera detallada y actuando en consecuencia.



1. Riesgo de crédito

Asociado al hecho de que puedan producirse impagos, incumpliendo el tiempo y la forma en que debería recibirse el dinero. Ante impagos de créditos, la empresa puede sufrir pérdidas de intereses, disminución del flujo de caja, gastos por el proceso de recobro, etc.

2. Riesgo de liquidez

Este tipo de riesgo financiero implica que una de las partes del contrato financiero no puede obtener la liquidez que necesita para asumir las obligaciones, a pesar de disponer de activos (que no puede vender) y la voluntad de querer hacerlo.

Por tanto, el riesgo financiero de liquidez se da en el caso de que a una empresa le han prestado dinero, pero luego no dispone del líquido suficiente para saldar dicha deuda. No obstante, dispone de activos (locales, viviendas, automóviles) que, de venderlos, saldarían la deuda. Podemos encontrarlos en dos vertientes:

  • Riesgo de liquidez de activos: queriendo vender un activo, no se materializa la compra o, de hacerse, se hace a un precio inadecuado.
  • Riesgo de liquidez de pasivos: éstos no pueden ser satisfechos en su fecha de vencimiento o, de hacerse, se hace a un precio inadecuado.

3. Riesgo de mercado

Hace referencia a la probabilidad de que se produzca una pérdida de valor de una cartera, debido al cambio desfavorable en el valor de los factores de riesgo de mercado. Los factores de mercado comunes son:

  • Riesgos de tipos de interés: asociado al cambio en contra de los tipos de interés. Para evitar esto, las empresas pueden contratar coberturas de tipos de interés, productos financieros que les permiten eliminar o, al menos, reducir el impacto de los cambios en los tipos de interés.
  • Riesgos de tipos de cambio o riesgo de la divisa: asociado a las variaciones de los tipos de cambio al a hora de realizar cambio de divisas, sobre todo para empresas que trabajan a nivel internacional y deben operar en multitud de monedas (euros, dólares, yenes, pesos). Estas empresas suelen tener contratado un seguro para evitar tales fluctuaciones del mercado y, por ende, del tipo de cambio a la hora de comerciar.
  • Riesgo de mercado como tal. Hace referencia al cambio en el valor de instrumentos financieros, tales como bonos, acciones, etc.

4. Riesgo operacional

El riesgo operacional, o riesgo operativo, hace referencia a las posibles pérdidas en que pueda incurrir la empresa debido a diferentes tipos de errores humanos, errores en los procesos internos o en los diferentes sistemas tecnológicos que permiten la actividad diaria de las empresas.

Consulta toda la información sobre el riesgo operacional y los diferentes factores que intervienen en él.


Por: Luz María Martínez Cervantes
Matrícula 41183047
UNIDEP Teocaltiche 
Posgrado: Maestría en Administración Financiera
Profesor: : Miguel Ángel Alberto Curiel Arévalo

Comentarios